Cultura

Sumario

  1. EVENTOS
  2. NOTAS

1) EVENTOS

  • Los desaparecidos (un evento sin fin):
    Así como se arrancan las plantas, los desaparecidos en San Cristóbal

el barrio está sembrado de recordatorios de las decenas de personas
arrancadas de sus casas, de sus trabajos, de sus escuelas (casi niños), de las casas de familiares, de la calle, de los hospitales (niños incluso), como plantas de un jardín donde vivimos rodeados de agujeros… ese vacío inficiona nuestras vidas.

 

Y un poco más atrás:

Presentación del libro:
“El endemoniado Esteban Lucich”
Por Alfonso Carofile.

Segundo Simposio de Psicopatología de la A.A.S.M
Salón Mariano Mores del Hotel Plaza.
Sito en Corrientes 3190, a una cuadra del Shopping en el
Sábado 27 de noviembre, 10.40 horas.
Invitados:
Dr. Teodoro Lecman y Lic. Abel Langer Psicoanalistas. Prologuista del texto, el Dr. Ulises Loskin Médico del Hospital de Chubut.
Los esperamos a todos para compartir las exposiciones y posterior discusión.
El autor.

La colección Leer y Psicoanalizar de la Editorial Milena Casserola acaba de presentar en la feria del libro de Frankfurt el libro: “El endemoniado Esteban Lucich“. Anunciamos la distribución en Argentina de este texto sobre el temible “asesino serial”, nacido en los confines del entonces Imperio austrohúngaro en 1887, y fallecido, en el “Pabellón de Presos”, del Hospicio de las Mercedes en 1955. Calificado como triple homicida, “ácrata” (anarquista), “hombre infame”, para Foucault, paradigma de la “peligrosidad”, según la lectura que hacen los positivistas de los emergentes de las “clases peligrosas”, este sujeto es rescatado a través de las pequeñas y temblorosas huellas que va dejando su vida en el roce con el Poder. El Dr. Alfonso Carofile, médico psiquiatra y docente universitario durante 30 años, ha publicado un texto extraño y atrapante, que no puede incluirse en un género determinado, como lo quiere la corrección política-literaria, de la urdimbre que vivimos.

 

Presentación en la Feria del Libro de Frankfurt 2010 de la Colección Leerypsicoanalizar

Nuestra colección, ya con dos títulos, se presenta en la Feria del libro de Frankfurt octubre 2010:

Edición Setiembre 2009

www.leerypsicoanalizar.com.ar
info@leerypsicoanalizar.com.ar
Editor/Edition/Verlag: losreck@hotmail.com

Español
– Comentario del historiador José Emilio Burucúa:

“¿Qué puede decir un historiador (del arte para colmo) frente a este libro?

En primer lugar, recordar que Masotta fue uno de los intérpretes más finos y penetrantes del pop-art. Hoy todavía, la definición de Masotta de aquel fenómeno como movimiento destinado a la problematización radical de la semiósfera es una de las mejores que se haya hecho para la comprensión, precisamente histórica, del pop.
En segundo lugar, creo que es posible trazar un paralelo de la obra del intercambio Freud-Masotta-Lecman con La fine del mondo, de Ernesto de Martino. Aquí y allí, despunta el problema de los apocalipsis culturales. Me detengo en la referencia doble que se hace en la página 49 a la cabeza de Medusa y a Leonardo da Vinci (…) Recordemos el texto fundamental al respecto, escrito por Jean Pierre Vernant, La muerte en los ojos. Figuras del Otro en la Antigua Grecia; la Medusa encarna para J.P.V. la alteridad en su forma más perturbadora, pues la frontalidad de la Gorgona resulta siniestra, mirarla de frente significa mirarse a sí mismo muerto. La máscara de la Gorgona arrastra al hombre fuera de sí mismo y descubre al Otro en el yo mismo.
Felicitaciones entusiastas al autor y a la editorial Milena Caserola por poner a nuestra disposición estos escritos.”

Reseña
Cuádruple valor el de este libro sobre las clases de Oscar Masotta: personal, arqueológico, histórico y de transmisión, sobre una huella que no es transcripción ni taquigrafía.
Nuestras notas de las clases de Masotta sobre Freud de los años 72-4, bastante completas y con profusión de esquemas y referencias, recuerdan todo un hito en el psicoanálisis y la cultura argentinas, de gran proyección al ámbito hispanohablante, ya que siguen los dos famosos programas sobre Freud de Masotta, ¡recorriendo textos fundamentales de Freud en número de 61!, si bien atravesando varias veces el mismo texto. Con múltiples referencias a otros textos de valor y al Diccionario de Laplanche y Pontalis, único en aquel momento, cuyas definiciones transcribimos en gran parte como complemento.
De lectura tanto para el lacanismo posterior como para el movimiento psicoanalítico en general, están en la articulación misma Freud-Lacan de un Lacan todavía no canonizado. Y son una lectura conceptual impecable de textos complejísimos como sólo la podía hacer un maestro, el Firpo – Masotta (la mosca es un incesto) con gran apertura mental…
Hay numerosos esquemas gráficos explicativos.
Estas precisiones conceptuales no son el discurso, las clases textuales desgrabadas, sino la itemización de textos y conceptos freudianos, en el vel con Lacan, y vienen a llenar un hueco notable entre el diccionario de psicoanálisis de Laplanche y Pontalis y el de Chemama que tanto trabajamos en su primera edición crítica (no en la segunda, adulterada y no autorizada) y el de Roudinesco y Plon, donde también colaboramos. O la Enciclopedia de Kaufmann.
Notas Lecmansottianas, superpuestas en esquema de Venn, S/A. Van a algunos problemas centrales del psicoanálisis en elaboración notablemente singular.
Notas que son resultado de los grupos de estudio de Masotta en la Argentina de los 70 a los 74, y el anuncio de su trabajo en España hasta el 79. O sea, llegan a Barcelona.
Caen sobre el Fracazo, como decía Marcucci, de la Argentina, ¡oh, tina negra!, en tinta te contamos.

Alemán

Wenn wir Freudes Wörter über die Traumdeutung paraphrasieren möchten: “in vielen trüben Stunden ist es mir zum Trost geworden dies Buch hinterlassen zu können”,dann sollten wir hinzufügen, in Grafitti-Parodie oder in einem Saussure-Anagramm: “Argentina-Tina Negra”: Du schwarze Badewanne. Von 1972-4 zu 2009.
Was sollte diese Welt von Gestern und von Ferne die Deustchesprechenden bedeuten?: Freud x Masotta vel Lacan, und Sartre, Marx, Pop Art, Semiologie, Kommunikation.
Das ist das Wichtig in diese “strukturelle” freudische Vorlesungen 1972-4 aus Masotta: ganze konzeptuellen Knoten stellen waren in diese nützliche Handnotizen dar, grundlich bearbeitet un referenziert mit vielen theoretischen Schematas, auch insbesonders mit Lapalnacheund Pontalis Wörterbuch, das einzige in dieser Epoche.
Danach haben wir mitgeabeitet in zwei wichtige Wórterbücher: Chemama und Roudinesco-Plon.
Doch, diese Vorlesungen befinden sich in dem Vel/aut-aut Freud v Lacan: Disjunktion und Konjuntion, als eine neue Deutung der Pychoanalyse für 2000. Also sprach Masotta: “nur zwanzig Jahre später wird sie mich verstehen, diese Bande.”
Masotta war eine grosse Figur der argentinischen Intellektualität neben David Viñas ud anderer.
Nachdem, in Flucht aus AAA, gründete Masotta die Pyschoanalyse wieder in Spanien zwischen 1974 und 1979, wo er auch starb.
Teodoro Lecman,Schriftsteller, Psychoanalytiker, Forscher und internationaler Vortragsredner ist der Autor dieses Buches, nützlich für Studenten, Psykoanalytiker und Intellektuellen. Auch ein bestimmtes Stück de argentinischen Kultur dargestellt.

Francés

Freud x Masotta: ce sont les noyaux durs élaborés par son disciple Teodoro Lecman, introuvables jusqu’ici, des classes de Masotta sur Freud à Buenos Aires, pour plus de 300 analystes, trois ans, le long des années 72-74, lesquels ont bouleversé la transmission de la psychanalyse en Argentine et même en Espagne, introduisant Lacan et à rebours du programme Freud de la IPA,en vue structurale: signifiant, oedipe, phallus, identification, narcissisme, angoisse, pulsions, entre autres.
Voici un mouvement de la culture qui emporta Freud et Lacan et les années 70 (bien sûr Mai 68 et le Cordobazo 1969 et, plus loin, la Reforma Universitaria de 1918, princeps au monde et fondamentale en Amérique latine), à travers un autodidacte, étudiant de philosophie, mais déjà éminent personnage de la culture vernaculaire (travaillant Sartre, Hegel, Marx,littérature, sémiologie, pop art, linguistique, psa).
Le minutieux d’une lecture magistrale de Freud prise au vel Freud V Lacan, à soutenir envers un freudisme vide, un freudolacanisme hésitant, et un lacanisme claudicant Freud, à travers la lecture essentielle de 61 textes fondamentaux de Freud et beaucoup de schèmes théoriques.
énigmes des miroirs: il n’y a pas d’image réelle de la psa, seulement la Selbstdarstellung de Freud. Une ancienne colonie, dans l’éclosion de la psa due au nazisme, peut fournir un reflet excellent, parmi les éclats de la drôle de Guerre et ses séquelles sans fin, Unendliche et Unheimliche.
On y trouve un travail de l’identification et de la Verleugnung, pour en dire quelque chose, unique et formidable pour la clinique, en débridage de la théorie et du paradoxe, dans la deuxième langue de Freud, l’espagnol.
Teodoro Lecman, bien connu du site Oedipe et autres en France, éditeur critique du Dictionnaire de la psychanalyse de Chemama en espagnol, colaborateur du Dictionnaire de Roudinesco et Plon, psychanalyste depuis 36 ans, a soutenu aux états Généraux de la Psychanalyse, Paris 2000 le poids de la mort dans le silence de la clinique du XXe. Et ici, à la lettre, la pertinence d’une transmission un à un, en tache de Kulturtrager, ce qui Freud fut, alternative au didactique, à la passe, et au silence même. Avec la Selbstanbalyse.

Inglés

Just like Freud who went to London towards the end of his life, Masotta also went there, before coming to Spain to reintroduce psychoanalysis (that is, Freud and Lacan), until his death in 1979. He had done the same in the 1970’s Argentina, generating a real cultural revolution and a mass phenomenon (he gathered around 300 Argentine disciples!), his sources being Sartre, Marx, Pop Art, Semiotics, Communication and Happening techniques altogether, plus David Viñas or Roberto Arlt (these one in absentia, but by Masotta’s transfer)…
In the early 1970s, Masotta talked to the Argentineans about a “vel”, not a well (not well-being either!), something that every way heralded the future, the post-2000 era, when Argentina was to be ravaged by plagues such as the AAA, the desaparecidos tragedy, the future shopping, the tango city and enormous multinational Bank’s fraud with people sleeping in the streets, and corruption.
Thanks to Masotta’s contribution, psychoanalysis proves it has something to say about this “postmodern” subject by reading Freud’s doctrine in its depths, an extraordinary effort comparable to Strachey’s, who translated Freud’s works and gave their famous standard edition, but overcoming the faults and distortions occurred in Freud’s “Grundsprache” version: not a standard edition only, but a source revealing a total change in perceiving human body and mind through the filter of the Unconscious.
This volume – that will hopefully be useful to students, psychoanalysts and intellectuals, in general – comprises the notes taken by Teodoro Lecman (writer, psychoanalyst, university lecturer) while attending the famous lectures that Masotta delivered between 1972 and 1974 on the Freud-Lacan “Vel”. The information has massively been reworked, rearranged and revised, with graphics and references added, but always maintaining its original heuristic and archaeological values.

Italiano

I valori di questi appunti sono personali, archeologici, storici e comunicativi allo stesso tempo. Essi s’innestano sopra una traccia che non è trascrizione né risulta dalla tachigrafia.
Nostre chiose delle lezioni di Masotta su Freud, accadute negli anni 72-74, atualissime, assai compiute ed ornate con profusione di schemi e riferimenti, ci ricordano un punto fondamentale nella psicanalisi e nella cultura argentina di grande proiezione sullo spazio della lingua spagnola, ma anche de la psicanalitica Grundsprache translinguistica, giacché le glosse seguono due programmi famosi a proposito di Freud che abbracciano 61 testi fondamentali di Freud. Ce ne sono anche tanti riferimenti ad altri testi preziosi ed al Dizionario di Laplanche e Pontalis, l’unico che esisteva nel momento, dal quale trascriviamo molte definizioni come complemento.
Le lezioni di Masotta possono essere utili sia al lacanismo posteriore sia al movimento psicanalitico in genere, visto ché sono collocabili alle articolazioni tra Freud e Lacan, essendo Lacan non ancora canonizzato. Esse portano ad una lettura concettuale limpida di testi molto complessi, come soltanto un maestro ne poteva fare, il Firpo- Masotta (La mosca è un incesto), con sua enorme ampiezza mentale…
Vi troverete anche numerosi schemi grafici esplicativi.
Le definizioni concettuali di nostro piccolo volume non sono il discorso, le lezioni trascritte, bensì l’iter di testi e concetti freudiani nel vel con Lacan, e vengono anche a riempire un vuoto notevole fra il dizionario soprannominato, il dizionario di Chemama sul quale abbiamo lavorato molto dalla sua prima edizione critica (non dalla seconda, adulterata e mai autorizzata) ed il vocabolario di Roudinesco e Plon in cui abbiamo anche collaborato. Oppure l’Enciclopedia di Kaufmann.
Note Lecmansottiane dunque, sovrapposte ad uno schema di Venn, S/A, dirette verso alcuni problemi centrali della psicanalisi in un’elaborazione particolarmente singolare. Esse sono il risultato del lavoro dei gruppi di studi sorti intorno a Masotta, nell’Argentina degli anni 70-74, e l’annuncio del lavoro di Oscar in Spagna fino al 79. Questo vuol dire che le note arrivano all’epoca di Barcelona e cadono sopra il Fracazo, secondo diceva Marcucci, dell’Argentina, o vasca nera!, con inchiostro nero ti narriamo.

Portugués

Quádruplo valor das notas sobre as aularastros de Oscar Masotta: pessoal, arqueológico, histórico e de transmissão, sobre um rastro que não é transcrição nem taquigráfia.
Nossas notas das aulas de Masotta sobre Freud dos anos 1972-1974, bastante completas e com profusão de esquemas e referências, podem funcionar como uma baliza da psicanalise e da cultura argentina, de grande projeção no âmbito hispanofalante, já que seguem os dois famosos programas sobre Freud de Masotta, ¡percorrendo textos fundamentais de Freud em número de 61!, se bem que atravessando varias vezes o mesmo texto. Com múltiplas referências a outros textos de valor e ao Dicionário de Laplanche e Pontalis, único naquele momento, cujas definições transcrevemos, em grande parte, como complemento.
De leitura tanto para o lacanismo posterior como para o movimento psicanalítico em geral, estão na própria articulação Freud-Lacan de um Lacan ainda não canonizado, conformando-se uma leitura conceitual impecável de texto de alta complexidade como só é poderia fazer um mestre, o Firpo – Masotta (a mosca é um incesto) com grande abertura mental…
Há numerosos esquemas gráficos explicativos.
Estas precisões conceituais não são o discurso das aulas textuais nem das gravadas, mas a itemização de textos e conceitos freudianos, no vel com Lacan, e vêm preencher um vazio notável deixado entre o dicionário de psicanalise de Laplanche e Pontalis, o dicionário de Chemama no qual tanto trabalhamos em sua primeira edição crítica (não na segunda, adulterada e não autorizada) e o dicionário de Roudinesco e Plon, no qual também colaboramos; o ainda a Enciclopédia de Kaufmann.
Notas Lecmansottianas, em esquema de Venn S/A, vão a alguns problemas centrais da psicanalise em elaboração notavelmente singular.
Notas que são o resultado dos grupos de estudo de Masotta na Argentina dos anos 1970 a 1974, e o anúncio de seu trabalho na Espanha até 1979, chegando definitivamente a Barcelona.
Como dizia Marcucci, caem sobre o Fracasso da Argentina, “¡oh, tina negra!”, em tinta te contamos.

Edición Setiembre 2010

Español
Tomamos a un personaje de un hecho histórico reciente como metáfora de una realidad que nos rodea, realidad que no puede hacer un corte con el drama sucedido, ya que los des-aparecidos forman parte, parte siniestra, de nuestra materia y estructura. Lo siniestro es, según el famoso texto de Freud, aquello cotidiano que se vuelve extraño, y también el hecho contingente que transforma la percepción de la realidad.
Casualmente cayó en nuestras manos una historia clínica psiquiátrica antigua. La de Esteban Lusich, nacido en 1899 y muerto en 1955. Triple homicida, “ácrata”, internado en el pabellón Lucio Meléndez del entonces Hospicio de las Mercedes, desde el año 1925.
Nos pareció tratarse de uno de los últimos emergentes de los pequeños grupos anarquistas que ejercitaron en su práctica política la llamada “propaganda por el hecho”.
En esta historia clínica figuran las firmas de eminentes profesores de Psiquiatría y Medicina Legal hasta la certificación de su muerte a los 56 años de edad. En un folleto adjunto, editado en 1943, aparece su foto amarillenta, que fuera alguna vez de color sepia, foto siniestra que nos hizo pensar en el texto de Foucault sobre la Vida de los hombres infames. Imagen que produce sentimientos de estupefacción, horror, y aquella extraña atracción que produce lo criminal en ese parentesco de la sinrazón y la culpabilidad.
Lusich pasó gran parte de su vida en prisiones y manicomios, lo que redobló nuestro interés. Prisiones siempre “re”: reformadas, reeducadoras, rehabilitadoras, en sí coercitivas, más bien productoras de lo que pretenden evitar.
Cuando quisimos investigar a este “no-sujeto” de la historia nos encontramos con una foto misteriosa de un cerebro formolizado en una antigua revista de la Universidad de Buenos Aires, sobre “Aspectos morfológicos en cerebros de criminales alienados y en delincuentes”.
Mucho antes, en 1983 como jóvenes médicos aventureros y utopistas, habíamos resuelto “democráticamente” cortar el pasto que impedía el paso a un servicio del fondo del hospital Borda. De pronto la máquina chocó con una vieja placa de bronce; decía: “A los caídos en el cumplimiento del deber”.
Años después supimos que se refería al dr. Ramón Cisternas, uno de los muertos por Lusich.

Inglés

In This Study, we will take a character as a recent historical fact, like a metaphor of a reality that surrounds us, a reality that can not make a cut with the happened drama, because the missing people form part , a sinister part, of the structure and material that surrounds us. The sinister, is according to the famous text written by Sigmund Freud, that “daily thing that becomes strange, and also the contingent fact that transforms the perception of the reality”. By chance, we discovered an old Psychiatrical Medical Record . It was Esteban Lusich ´s, who was born in 1899 and died in 1953. Triple murderer “anarchist”, entered into the Lucio Melendez Pavilion of the former Mercedes´s Hospice since the year 1925. It seemed to us that this case was one of the last emergents of the little anarchist groups that executed in their political practices, the so called “Propaganda by the Fact”. In this Clinical Report we can find the signatures of prominent professors of Psychiatry and Legal Medicine until the certification of his death when he was 56 years old. In an annexed pamphlet, printed in 1943, appears his yellowed photograph, that once was sepia colored; an ominous photograph that made us think about Michel Foucault´s text concerning “The Life of The Infamous Men”. An Image that generates mixed feelings of stupefaction, numbness and horror, and that strange attraction that produces the criminal fact in that relationship between irrationality and culpability. Lusic lived a great part of his life in prisons and insane asylums, and that fact redoubled our interest in his case. Prisons always make movements concerning the prefix “Re”: Re-forming, Re-educating, Rehabilitating, in themselves restraining, unable to prevent crimes or relapses. Producers of different kinds of delinquents, factories and schools of Crime.

Francés

Dans cette recherche nous prendrons un personnage dans sa qualité de fait historique récent et métaphore d’une réalité qui nous entoure, réalité que ne peut pas faire coupure avec le drame effectif, puisque les disparus font partie, partie sinistre de la matière et la structure qui nous entoure. Le sinistre est, selon le fameux texte de Freud, ce quotidien qui devient étrange, et aussi, le fait contingent qui transforme la perception de la réalité.
Par hasard avons nous trouvé une ancienne histoire clinique psychiatrique, celle d’Esteban Lucich, né en 1899 et mort en 1955. Triple homicide anarchiste hospitalisé, depuis 1925, dans le Service Lucio Meléndez, à l’époque «L’Hospice de las Mercedes».
A notre avis il s’agissait d’un des derniers émergents des petits groupes d’anarchistes qui ont exercé dans sa pratique politique «la propagande par les faits»
Dans cette histoire clinique figurent les signatures des éminents professeurs de Psychiatrie et Médecine Légal jusqu’à la certification de sa mort à 56 ans. Dans un livret adjoint édité dans 1943 on voit sa photo jaunâtre, qui était une fois couleur sépia, photo sinistre qui nous fit penser aux texte de Foucault Sur la vie des hommes infâmes. Images qui produisent des sentiments de stupéfaction, d’horreur et cette étrange attraction du criminel dans la ressemblance de déraison et culpabilité.
Lucich a passé une grande partie de sa vie dans de prisons et des asiles, ce qui a redoublé notre intérêt. Des prisons toujours «re»: reformés, pour se rééduquer, se réhabiliter, coercitives en soi, incapables de prévenir des crimes ou de rechutes. Productrices de délinquants, usines et écoles du crime.

Alemán

Wichtige Ereignisse im Argentinien Anfang XX Jahrhunderts, noch Konsequenzvoll: Immigration, Anarchismus, Psychiatrie, Politik, usw., knöpfen sich in dem Lucich Fall, sehr dokumentiert bei Alfonso Carofile, wer, als Forscher und stellvertretender Direktor des wichtigites Buenos Aires Irrenanstalt, el Borda, hat viel im Archiv gesucht und überraschende Dokumenten der politisches und offizielles Diskurs in der Strafkolonie aufgedeckt.
Die Bildung des Modernes Subjekt, der geknallt war im XX und XXI, in die Persönlichkeit und Todestätikgeiten ein kleines Kroate in Argentinien, nach drei Tötung in Borda eingeschlossen, um dem kriminologisch Diskurs zu diskutieren mit einige Aussichte der Psychoanalyse und der bisschen Freiheit der Menschpolitik und des Umbewussten Subjekt.

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2) NOTAS

Los sueños de los poetas (febrero 2010)

Teodoro Pablo Lecman

“La neurosis puede apoderarse de todo un pueblo. En ese caso
son las masas las que se sienten destinadas a realizar una “gran misión histórica”. Aquí desemboca la psicología del individuo en la psicología de las masas. Se podría prácticar una serie de importantes investigaciones, en que los mitos de los pueblos sustituirían a los sueños de los poetas. Dejo este trabajo a cargo de fuerzas mayores que las mías y que se sientan llamadas a cumplirlo.”

W. Stekel.

Mientras damos los últimos toques a nuestro libro Escritura y psicoanálisis, compendio de muchos años de trabajo, una revuelta camusiana de la biblioteca nos arroja sobre un libro de Stekel: Los sueños de los poetas.
Ese libraco leído a medias, conseguido en una mesa de viejo, fue editado por la extinta editorial Citerea (uno de los nombres de Venus, que llegó a la isla de Citeres, nacida de la espuma de las olas, o de la pluma de los poetas, en una concha (!)) , en 1965, en los talleres Zlotopioro [pluma de oro en polaco], en la calle San Luis de Buenos Aires.
Así llegan las cosas a nosotros, en extrañas ondas migratorias. No se trata de la île Saint-Louis de París, donde se ve, entre otras cosas, la chapa que recuerda la casa del filósofo Vladimir Jankelevitch, muy apreciado por los franceses, el teorizador del rostro, sino la calle San Luis de Buenos Aires, frecuentada por curiosos judíos religiosos, con sombreros, barbas, táles, filacterias, peies, hijos y mujeres con pelucas, agujeros en las sábanas, comercios y sabaths tan concretos, llenos de restos depurados, casher, tan sumidos (¿ab-yectos?) en su cosa religiosa gregaria y cosmopolita, vendiendo quizás su perdido trozo de telita, testigo de su alianza con Dios, que Shylock, el mercader de Venecia, reclama inútilmente al cristiano…a costa de un cierto travestismo.
Ordinario, gastado, el libro remite a 1912, su título original: Die Träume der Dichter.
En 1912, según cuentan Roudinesco y Plon, Stekel renuncia a la Wiener Psychoanalytische Vereinigung.
Cuarto miembro del núcleo fundador de la Sociedad de los Miércoles, primera reunión de analistas, antecedente de la WPV citada, infaltable en todos los eventos del psicoanálisis de 1902 a 1912, Stekel nunca logró ser perdonado por Freud ni retornar a la Sociedad, pese a manifestarse adepto al psicoanálisis, a su manera claro.
Incluso, en una carta a Jung, del 30 de diciembre de 1908, Freud parece haberlo tachado de “chancho absoluto” (¿absoluten Schwein o ganzen Schwein?: lo ignoramos, nuestra versión castellana está censurada, sólo hay un párrafo donde no se entiende de quién habla Freud, que termina así: “lo he insultado. Lástima. Lástima.”). Tiene que ser Stekel, que le suscitaba una ira incontenible, insultante. En esa misma carta, el iluso Freud desea a Jung un buen 1909, “que empieza tan bien para la causa y para Ud.” No imaginaba la deserción del “joven” (=Jung) heredero, esposo burgués inconmovible pero de fuertes tendencias infieles y perversas (caso Sabina Spielrein), antisemitas (Roudinesco) y mitómanas, claro que dotado de un muy buen sentido del arte y la mistificación orientalista…en Suiza.
Algunos ahora están emocionados por el diario descubierto en una caja fuerte (sic), crónica de la supuesta locura de Jung, otro enredo de racista de aldea, como Heidegger, también burgués infiel y perversoide, cuyas mezquindades cotidianas de nazi de provincia se leen, simétricamente, en unas cartas a su esposa Elfriede (nota La Nación, 26/04/2008, Barbara Cassin y Alain Badiou).
La ironía de absoluten Schwein referida a Stekel nos permite parodiar el Absoluten Herrn de Hegel, vía Signorelli de Freud y Lacan, herren Doktoren: el amo absoluto, la muerte o Dios. Lo mismo da: la muerte o Dios se ríen de nosotros, juegan con sus criaturas. Como un niño con símbolos o con una perinola. Dios sí juega a los dados, pese a Einstein: es Dioniso Zagreo. Mejor dicho, los científicos juegan con la bomba atómica.
En efecto, el 25 de junio de 1940, con una fuerte inyección de insulina, Stekel se da muerte (Freitod) en un hotel de Londres. A los 72 años, con una diabetes avanzada y gangrenado ya el pie, melancolizado, según Roudinesco y Plon (Diccionario de psicoanálisis), por la entrada de los nazis en París y su avance en Europa.
Diabetes (dia bainein: pasar a través): Stekel ya no se pudo sostener en sus pies. él, cuyo nombre evoca el palo, el garrote: Stock, introducir, plantar: stecken, ahogar, ersticken. Asociaciones gratuitas de alguien que no tiene el alemán como lengua materna, se dirá. Así me lo reprochó en unas Jornadas un juicioso analista, amenazándome con las transfugueadas y retaliaciones del superyó (ya se sabe, el humor según un Lacan sacralizado), y severas penalidades por asociar en otro idioma, en Su institución canónica. ¡Qué curioso, el nombre de ese analista de la ortodoxia lacaniana evoca al advenedizo! En aquel momento me había metido con el ruso del hombre de los lobos, previa consulta a diccionarios pertinentes. Estando en San Petersburgo, en el museo de los sueños de Freud no me fue tan mal con el cirílico: al menos no me perdía en el subte, descifraba las letras.
Argie, argentino, condición plateada como el azogue del dorso de los espejos no transparentes, los signos invertidos que nos devuelven la letra de nuestro goce ¿acaso argie el anagrama de égira, la isla de Lesbos?
La torre de Babel de los idiomas va más allá de la turbia calesita de nuestra sexualidad, con sus espejitos de colores, o de la vana geografía infructuosa de nuestros objetos perdidos. Los acompaña.
El alemán me asiste con la compañía del idish (así hay que escribirlo), desde chico. Y el Grundstuffe del Goethe y la lectura esforzada y otras varias lenguas de Babel, ¿10 en total? El significante nos hace idiotas…Idiotisch le decía a Freud un profesor.
Un texto de Ferenczi (pasado al húngaro su apellido original Fraenkel), “Sobre el poder determinante de los nombres” (1911), nos hace pensar que giramos alrededor de símbolos fundamentales, entre ellos el nombre, y que nuestra vida es un largo o corto viaje de ida y vuelta hacia ellos y hacia lo real que recubren, como en Cosas transparentes de Nabokov, ese nabo ruso blanco, donde el protagonista gira, nace y muere alrededor de de unas zanahorias iniciales. Falo, ¡como no!
Stekel también habría destacado la obligación que generan los nombres, la Verplifchtung des Namens.
¿Pero qué es eso? Nada de eso exclama una soñante de Freud, la de Schwarze Rettich, negro rábano, tan oportunamente citada por un analista nuestro que hace camino al andar, hace rato, guardándose algunas cosas.
¡Oh, negro enjambre!–Schwärmerei-, dice Lacan, marca inicial del significante amo, S1, (metáfora del árbol de la vida que toma, sin nombrarlo, de un poeta francés del siglo XIX, Victor de Laprade, y del movimiento romántico alemán).

“Adieu les noirs essaims bourdonnant sur tes branches,
Le frisson de la feuille aux caresses du vent,
Adieu les frais tapis de mousse et de pervenches
Où le bruit des baisers t’a réjoui souvent!”
La mort d’un chêne

Los sueños de los poetas. O de los profetas, sustituidos ahora por la psicología de las masas. O los psicoanalistas idiotizados. Empobrecidos. Verarmung des Ichs.
De ese empobrecimiento se encargó paradójicamente Stekel: su texto tiene una encuesta y numerosas citas de poetas, muy valiosas algunas, en los que él buscaba a su criminal con criterios bipolares ya y sus propias vaguedades proyectadas, incluso criticando a los anarquistas desde el desconocimiento total de la política, con burdas mitologías narcisistas y seudopulsionales fuera de la historia, que igual se lo tragó, como a todos. El buen burgués divulgador Stekel: sus libros son más fáciles de encontrar a veces en mesas de saldo que los de Freud. Hasta Kafka parecía conocerlo mejor que a Freud, así como a Otto Gross (Lecman, Cuerpo y Símbolo).
Si Pessoa decía que el poeta es un fingidor, con Stekel nos enteramos que es un criminal. Valga por el crimen de existir y hacer existir a otras criaturas y obras, sometiéndolas así inevitablemente a la crueldad de la vida.
Sin embargo, y esto muestra la vena metafísica y negadora de la historia real de todo psicoanálisis abstracto como ficción pequeñoburguesa tranquilizadora, Stekel parece desconocer que el europeo está habituado desde siempre a la escena del crimen, por todos los genocidios y guerras internas y externas de todo tipo que produjo. De modo que participar o ser espectador del crimen es normal: tenientitos y cosacos, tipos de uniforme pueblan los relatos y los mitos europeos del atractivo de la masculinidad así como mujeres con miriñaque, faja o aldeanas dispuestas a toda violación. Que los poetas usen estos elementos es otra cosa: casi no son contenidos sino restos diurnos. Ningún impulso criminal metafísico biológico allí, sino el enorme, el mayor crimen de la historia, el de la conquista brutal de los 5 continentes, del que los europeos son fríos artífices.
¿Mas por qué se enojaba tanto Freud con Stekel?
La estaca de Stekel parecía habérsele atravesado en la garganta y sólo la podía arrojar con insultos. En efecto, Freud le reconocía un gran don para la interpretación de los símbolos, claro que muchas veces para el carajo (otro de los nombres del falo, volvemos a él, siempre). ¿Qué se le atravesó a Freud, como una estaca, desde la garganta (quizás la de Irma, quizás la de su tan admirado y excelente escritor Schnitzler, hijo del otorrinolaringólogo de los cantantes de Viena, médico también, autor de La ronda) hasta la boca (Sig/Segis-Mund), para que sólo lo pudiera arrojar con insultos a Stekel?
Incluso en 1923, cuando Stekel le manda una carta deseándole un pronto restablecimiento de su declarado cáncer, Freud, airado, le dice que lo excluyó del psicoanálisis sólo por sus cualidades personales. Entre otras, Stekel, obedeciendo a sus impulsos “criminales”, se quiso robar la 1ª Revista de Psicoanálisis, la Zentralblatt, que Freud tuvo que suplantar por la Zeitschrift: escritos del tiempo, ciertamente.
Masotta también insultaba cuando le robaron la Escuela, exiliado desde 1974: había que wegstellen, apartar a los indeseables. Fracasó. En su lugar pusieron a Borges, entre otros. No a Roberto Arlt.
Entre la garganta y la boca, habitado ya por el carcinoma, que como una piel de zapa/piel de tristeza, peau de chagrin (último libro que leyó, de Balzac; chagrin es tanto carnero como pena en francés) iba a consumir su vida, las mejillas de Freud temblaban de palabras no dichas. Quizás la de los sueños de los poetas, que él siempre quiso ser. La vida es muy pobre sin esos sueños (la gente los necesita hasta en estúpidas canciones populares, cuando no en versos de poetas)…Espantosamente aburrida cuando los suplanta la chabacanería, la Rede, la cháchara, no la Sprache, la noble lengua, incluso con insultos argóticos o ergotistas, pero bien puestos: Stekel Schwein.
Freud lo sabía: la escritura es el lenguaje del ausente, lo que nos hace ausentes. Pommier dice (El nacimiento de la escritura): mientras la gente sueña en la ciudad, los tejedores de símbolos no dejan de tejer para sostenerlos, escriben para que no se caigan. Y los sueños, sueños son. Pero son los que miden, desde el deseo, la realidad de la vida, esa rara telaraña. Que sin ellos no tiene consistencia: es trauma, arrasador, o es bruma que se escapa de una irrealidad inconcebible. O es demasiado consistente: fijación irreversible, remachada. El pobre fantasma neurótico necesita la fantasía del poeta para alimentarse. Pero no es lo mismo, Whilelm Stekel, como no es lo mismo el criminal. Sólo hay el crimen de existir.
Acá hay muchos y buenos poetas, se reúnen en pequeños cenáculos, no se contactan entre ellos, son como sectas, hacen presentaciones, como aquellas copiadas de Lacan, y están divorciados de los sueños colectivos. ¿Será por eso que dominan los políticos maffiosos, los mass media, el fútbol, las sectas y las iglesias? ¿Incluso en el psicoanálisis? ¿Y los sueños de los poetas no penetran en la mentalidad cotidiana? Sólo los sueños de pequeños y grandes criminales seriales. Es cierto que escribir poesía después de Auschwitz resulta un despropósito sumamente dificultoso, como dijo Adorno.

El placer de la lectura y su más allá: curiosidades Teodoro Pablo Lecman

1) A la pesca en una librería de viejo (según U. Eco, más vale toparse con un libro al azar en una biblioteca y exprimirlo que saber, por una metabúsqueda, las 50.000 referencias de un tema, que nunca se van a poder leer) encuentro un Diccionario de las exploraciones (Larousse, Barcelona, 1970): me entero, bajo la entrada Charcot, Jean (p.88) que se trata de un explorador francés “hijo del célebre médico Jean Martin Charcot y destinado en principio a la medicina, se dedica a las exploraciones polares” [¿resabio de las exploraciones de su padre con las frías/ excitadas histéricas?]. Luego de bautizar lugares y abrir canales, se despide del “santuario de los santuarios, donde la naturaleza se muestra en su formidable poder”. Vuelve otra vez a la Antártida (cerca nuestro) pero después de la Primera Guerra se dedica a Groenlandia, que explora a bordo del «Pourquoi-pas?» (¿Por qué no?) en varias oportunidades. Finalmente encuentra la muerte en el naufragio del citado “¿Por qué no?” (!) en “una tempestad del fin del mundo”. El timonel, único que se salva, cuenta que antes de hundirse Charcot soltó a una gaviota herida que había recogido “para darle una oportunidad”, y que sus últimas palabras fueron “¡Mis pobres hijos!”. Curiosa liberación de un animalito (no fue su padre el que liberó a los animales parlantes de estudio que eran las histéricas de La Salpêtrière, sino Freud, en Viena, y a otras). Curiosas últimas palabras, ya que, a menos que hubiera sido un padre tardío, Jean Charcot tenía 69 años y por lo tanto seguramente hijos grandes emancipados. Es cierto que podrían llorarlo igual, si él les hizo falta. Cosas del linaje.

2) Otras curiosidades, ahora vernáculas (Diccionario de Moliner: vernáculo = ¡de los esclavos nacidos en casa del dueño!). Por pura casualidad leemos, en una nota sobre una exposición, que la fotógrafa Grete Stern, formada en la Bahaus alemana (Clarín, Cultura y Nación, 6/08/2000), solía ilustrar con sus fotomontajes ciertas cartas. ¿Cuáles?: “En 1949 (…) el azar quiso que la revista Idilio, la más leída de la época, lanzara un consultorio sentimental intitulado ‘El psicoanálisis le ayudará’ Señoras y señoritas enviaban sendas cartas en las que describían los sueños que las angustiaban: anhelos románticos, quimeras de amor, pesadillas domésticas. Respondía en clave psicoanalítica un tal Richard Rest, sonoro seudónimo que encubría a Gino Germani, uno de los próceres de la sociología argentina”. ¡En colaboración con Butelman! ¿Acaso les faltaba prestigio para parodiar un oficio imposible pero degradable y producir una verdadera estafa? Estafa que en esta exposición, en el seno de la cultura argentina, es proclamada como proeza, como hecho artístico.

3) Ya nos habíamos enterado antes, por H. Vezetti, en su Freud en la Argentina, que las primeras divulgaciones de Freud a cargo de editorial Tor, por un supuesto psiquiatra que incluso relataba casos clínicos, el dr. Nerea, correspondían a falsificaciones del excelente poeta peruano Alberto Hidalgo. Leamos ahora salteado a Oscar Masotta (Sexo y traición en Roberto Arlt, CEAL, 1982): “ Es que me había salvado por la lectura”… “Escribir el libro [Sexo y traición en Roberto Arlt] me ayudó, textualmente, a descubrir el sentido de la existencia de la clase a la que pertenecía, la clase media (…) en el hombre de la clase media hay un delator en potencia.” Y, citando a Sartre en Saint Genet,: “Traicionar, es, con palabras, hacer nacer un destino”. Curiosidades de la transmisión y de la lectura que evocan el affaire Sokal o Las confesiones del estafador Felix Krüll de Thomas Mann. ¿En medio de tantas imposturas, cuál será la última máscara? Releemos a Freud: ““El narcisismo del hombre debería conformarse con el hecho de que la deformación onírica, los sueños angustiosos y los punitivos representan otras tantas pruebas de su esencia moral, pruebas no menos evidentes que las suministradas por la interpretación onírica en favor de la existencia y la fuerza de su esencia malvada. Quien disconforme con esto quiera ser «mejor» de lo que ha sido creado, intente llegar en la vida más allá de la hipocresía o de la inhibición. El médico dejará para el jurista la tarea de establecer para los fines sociales una responsabilidad arbitrariamente restringida al yo metapsicológico. Todos sabemos cuán difícil es deducir de esta construcción artificiosa consecuencias prácticas que no violen los sentimientos humanos.” “La responsabilidad moral por el contenido de los sueños”, 1925

4) Racan y Hannibal .

Un meritorio mercado de pulgas, hecho por la Alianza Francesa de Buenos Aires, en la inteligente y activa gestión de Pierre Andricq, nos hace encontrarnos con todo tipo de textos interesantes por 2$. Entre ellos descubrimos al poeta Racan, del siglo XVII, autor de unas bellas Estancias, que nos hacen recordar el magnífico primer libro de Giorgio Agamben. Señor de Aubigné Racan, zona del Maine, nos hace pensar en la familia de Lacan, del antiguo Orléanais. Ya no sabemos si las zonas se relacionan, pero un dejo de Asterix en la Galia nos fuerza a creer que los apellidos tienen una formación similar, como patronímicos de localidad y atributos de conquista. Chi lo sà? Además, Racan es contemporáneo y le dedica un elogio a un Balzac del S. XVII, en general olvidado pero anterior al famoso segundo Balzac del S.XIX, el de la magistral Comedia Humana, serie de decenas de novelas, fresco magistral de la burguesía francesa, para la cual inventó una genealogía que en el museo Balzac de París, ocupa…¡dos paredes! ¿A qué fiar el cuerpo en la historia, ¡oh Kripke (¡aquí “superado” por el Wittgenstein del sr. Nun, con lo que después el extraño Kripke le tomó el pelo a todo el mundo con la historia de Rusell!)!, si los nombres se deslizan, se repiten, son puras ficciones y falsificaciones?: el burgués Borges lo sabía bien. Y pensar que el apellido Freud, exigido por el imperio austrohúngaro, respondería al nombre de una abuela Frieda. Es necesario hacerse un nombre…

Otro texto, de lingüística semita, editado por un alemán, Brockelmann, en 1905, ampliado y adicionado y traducido al francés en 1909 entre otros por un docente argelino (!), nos enseña (p.137) que Hannibal corresponde a un genitivo de aba: del padre en hebreo, mantenido en algunos nombres. Doble motivación para el complejo de Hannibal de Freud en su inhibición para llegar a Roma, por el amor matrem. No sabemos si Freud conocía ese trabajo, pero en todo caso, además, en hebreo, algo conocido por Freud, suena muy parecido a aní baal, yo Amo, Herr…

  • Para la historia del psicoanálisis: el caso Kemper
    (iniciado el 20 de Diciembre del 2007: evocando el 20 de Diciembre del 2001, en el que la represión radical de De la Rúa mató 30 personas, para cubrir el escandaloso vacimiento y robo bancario del país que siguió, con la “pesificación” y su subsiguiente genocidio económico y moral y la herencia de la patota radical-peronista, que nunca se fue, al contrario, pese a los cacerolazos).

Cerca de 1972, en Buenos Aires, formábamos parte del Centro de Docencia e Investigación (CDI), constituido por la llamada entonces Coordinadora de Trabajadores de Salud Mental, propiciada por la Federación Argentina de Psiquiatras y la Asociación de Psicólogos de Buenos Aires.
Aquel centro de docencia, de ideas “de izquierda”, proponía una formación de posgrado donde el psicoanálisis se conjugaba con el marxismo y aún la epistemología, en las postrimerías del último régimen militar del momento (de los tantos que tuvo la Argentina), el del general Lanusse.
Tiempo después el CDI sería allanado por fuerzas policiales y el país acosado por la triple A (AAA: Alianza Anticomunista Argentina, parapolicial y paragubernamental, iniciada por el ministroLópez Rega), responsable de asesinatos sistematizados que anunciarían el genocidio de 1976: varios de los protagonistas del CDI fueron luego desaparecidos. Otros se convertirían totalmente al sistema para formar parte de las pandillas actuales de poder radical-peronistas y gerenciales de las multinacionales, herederas de la reconversión del país del 76 a un Puerto Rico shopping y jauría de segunda categoría, apto también para capitales europeos y exacciones de todo tipo.
En la cátedra de Clínica Psicoanalítica dirigida por Dubcosvky, (un analista vinculado al medio editorial, y a las disidencias de la APA, que publicaría luego una “vida sexual de Freud”), preocupaba mucho el tema de la contratransferencia, y se listaban las distintas posiciones de varios autores en la historia del psicoanálisis, algunos de los cuales proponían la contratransferencia como guía absoluta de la cura, por ejemplo Racker, polaco emigrado de Viena a la Argentina, y que sería gran figura del kleinismo argentino e internacional, con su famoso libro de Técnica.
Demás está decir que Freud descartaba la contratransferencia como resto mal analizado que el analista debía resolver en un reanálisis propio.
En medio de esta panoplia de pros y contras, aparecía en la bibliografía de cátedra un autor, Werner Kemper, cercano a la “alianza terapéutica” de la parte sana del yo del paciente con la parte sana del analista. Se trataba de una variante, sutilmente fundamentada, que llamaba la “unidad funcional de la transferencia y la contratransferencia”, guiado el paciente en su “regresión” por el “analista como “representante de la realidad para su paciente”.
En aquel momento nos irritó mucho esa posición, y lo dijimos…
Años después, en el 2000, en el Congreso de los états généraux de la psychanalyse, en París, en un anfiteatro de la Sorbona, nos enterábamos con detalle del casoWerner Kemper, por boca de Besserman Vianna, que renunciaba por él a la IPA (International Psychoanalytical Association).
En efecto, Besserman Vianna había sido perseguida en la IPA por denunciar el caso del médico torturador Amílcar Lobo. Partícipe del régimen militar brasileño, había sido admitido en análisis didáctico por Cabernite, a su vez analizado por Werner Kemper. Esto le había valido a B.V. la animosidad y el acoso de la IPA y de su presidente de entonces, Serge Leclaire. Y una reparación muy tardía por parte del argentino Echegoyen, cuando fue a su vez presidente de la IPA.
Cadena de casualidades, se dirá, ¿conjunto de eslabones hilados por la maledicencia o las “suaves” enemistades profesionales?
Me hago, te hago, todos los argumentos son equivalentes, puntuales, del momento. Ad hominem, y ad hoc, o sea: lo hacés todo por interés propio (por este hombre) y hay una extraña razón, ad hoc (para esto) para justificar cada cosa como si fuera única. Este mito de la igualdad, de la equivalencia de todos los argumentos, ya había sido denunciado por Barrows Dunham en un viejo libro El hombre contra el mito, y más recientemente por Sennet, en El respeto.
El desopilante uso de transferencia y contratransferencia, femenino y masculino y sus contras, hetero, homo, oral, anal, genital y sus contras y sus contras de contras, identificación y contraidentificación, resistencia y contraresistencia, etc., en una violación continua de la ética del sujeto, fue típico de Heinrich Racker y sus émulos locales. Así Bleger: ud. se compró un dto por envidia, porque sabía que yo me quería comprar uno (“Psicoanálisis del encuadre”, en Simbiosis y ambigüedad). Sólo queda allí en pié una ambigüedad apta para sobrevivir en el sistema capitalista de cualquier forma, incluso simulando ser “de izquierda”, o del PC, y traicionando a todo el mundo, lo que fue la posición típica del astuto ecléctico Bleger.
Leyendo la entrada “Kemper” del diccionario de Roudinesco y Plon, en el que colaboramos, todo se vuelve claro.
Kemper se ocupó, con otros mediocres, de la nazificación del psicoanálisis en Alemania en el Instituto de Goering, y de ayudar al envío de los débiles “neuróticos” al frente para ser exterminados. Después de la guerra, con el aval de Ernest Jones, fue comisionado para la institucionalización del psicoanálisis en Rio de Janeiro: allí se encargó de analizar entre otros a Cabernite, que aceptó a Amilcar Lobo. ¿Pura casualidad? En el interín tuvo graves discordias de perspectiva con el otro emisario de Jones, Burke, un inglés naturalizado que había combatido contra los nazis en el ejército inglés.
Vuelto en los 60 a Alemania, sin haberse nacionalizado brasileño nunca, Kemper semblantea en la RDA una izquierda del psicoanálisis que nunca ejerció.
En el artículo que nos irritó dice que “iniciado el régimen hitleriano se [!]llegó en Alemania a la fusión obligada (a la “unificación”) de todas las tendencias entonces llamadas de psicología profunda (Freud, Adler, Jung)”. No dice que fue uno de los protagonistas de esta nazificación, que usurpó lugares, que mandó gente a morir y que Freud fue borrado de todas partes. No asombra así el título sintomático de transferencia y contratransferencia “como unidad funcional”, ni el dictado de la realidad por el analista.
Lo más curioso es que este texto fuera adoptado en una cátedra “progresista” (actualmente el repugnante discurso posmoderno sabe usar esta incoherencia cuando habla de “progres”, sobriquete más suave en su barbarie que los “progresivamente” más mortales: zurdo, marxista, comunista, subversivo, apátrida, etc.).
Que lo publicara Siglo XXI, editorial que fue perseguida por los gobiernos derechistas genocidas y se vio obligada a cerrar su sede argentina en los años 70.
Que el artículo citado fuera presentado en el II Congreso Panamericano de Psicoanálisis en Buenos Aires, Argentina, aparentemente en 1966, año del golpe de derecha del general Onganía y de la emigración de parte de la intelectualidad argentina por el avasallamiento de la cultura y de la Universidad (Las noche de los bastones largos), etc…
Que uno de los nombres del torturador brasileño, Amilcar Lobo, es homónimo del promocionado escritor portugués Antonio Lobo Antunes, confeso partícipe de genocidio directo en Angola, sin que nadie que yo sepa lo haya llevado a un tribunal internacional.
¿Síntomas del hombre lobo del hombre? O peor, de esta reducción actual del hombre a carroña, homo sacer de otro “hombre” en la barbarie sin principios.
Ninguna agrupación profesional, pese a nuestra propuesta expresa en la crisis del 2002 se avino tampoco a denunciar y llevar a la justicia al “psicólogo” Lautaro García Batallán, viceministro del interior argentino en la masacre policial de diciembre del 2001, y factotum de la Facultad de Psicología durante muchísimos años, en alianza con su siniestra decana de varios períodos, Sara Slapak, ecléctica ella también, de la “escuela inglesa”, heredera de los negocios de Shuberoff y del Proceso, vía Alterini y radicalismo.
Se dibuja en filigrana la figura de los actuales “kapos” suaves del neocapitalismo bárbaro, organizadores de acosos burocráticos y represiones suaves cuando no duras, semblanteadores de cualquier ideología. O, como decía Oscar Masotta, que tuvo que huir por las AAA en el 74, la traición típica de la clase media, que junto al Lumpenproletariat ya denunciado por Marx, es la linfa actual necesaria para las mediocracias electoralistas centrales y coloniales, llenas de show y bussiness. Véase el texto sobre Hollerith e IBM durante el nazismo, en la sección “colaboraciones”.
“Si un traidor puede más que mucha gente, que esa gente no lo olvide fácilmente”.

Alfredo Zitarrosa, poeta y músico uruguayo.

Referencias

Agamben, G., Homo sacer (1995), Ed. Pre-Textos, Valencia, 2003.

Adorno, T., Minima Moralia, reflexiones desde la vida dañada (1951), Ed. Nacional, Madrid, 2002.

Besserman Vianna, H., No se lo cuente a nadie, ed. Polemos, Buenos Aires, 1998.

états Généraux de la Psychanalyse, París, 2000, ponencias publicadas en http://www.psychanalyse.refer.org/propos.html.

Kemper, W, « La transferencia y la contratransferencia como unidad funcional”, en Morgenthaler, F. y otros, Problemas de técnica psicoanalítica, p. 30-71, Ed. Siglo XXI, México, 1972.

Masotta, O., Sexo y traición en Roberto Arlt (1965),ed CEAL, Buenos Aires, 1982.

Mattéi, J.F., (1999) La barbarie interior, Ed. del Sol, Buenos Aires, 2005.

Roudinesco y Plon, Dictionnaire de la psychanalyse, Ed. Fayard, París, 1998.

Recomendaciones: entre genocidas y “suicidados por la sociedad” (Van Gogh según Artaud) vale la pena leer las memorias del gran suicidado (por los editores, entre otros) famosísimo novelista Emilio Salgari: “cap X. Sandokan”: “cuando una potencia europea quiere apoderarse de un territorio dominado por un, así llamado, soberano bárbaro, comienza por declarar que es de urgente necesidad civilizar aquel territorio”. Mis memorias. Ed. Ceal, Buenos Aires, 1977

  • Arte y Psicoanálisis (Notas de un flâneur)

Un paseante puede reclamar una paseante. Por eso la promeneuse de Ricardo Mosner, pintor argentino renombrado, residente en París, ex compañero de colegio, tras 40 años de “exilio”. Promete la Ménade, como decía Lacan.

Anticipo de nuestro próximo libro Arte y psicoanálisis.
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Introducción
Un caminante puede hacer el cruce entre arte y psicoanálisis, un flâneur, un paseante vagabundo, un Wanderer, categoría de Walter Benjamin retomada por Buck-Morss, resto del fin del siglo XIX, junto a los hombres-sandwich de la propaganda y las prostitutas, antes de Auschwitz. Figura que tiene un antecedente en el paseante (promeneur) solitario de Rousseau, en sus Rêveries, (si bien en Ginebra y solo en su isla) o en Baudelaire, con su à une passante en las Flores del Mal. Se le agrega en Argentina la figura del “yirante”, el que “yira”: gira (tango Yira-Yira de Discépolo), que ya augura el evolucionar del mundo globalizado hacia el cambalache, prefiguración del evento, del happening, de la performance, de la instalación, de la intervención. Masotta, nuestro maestro, ya anunciaba en el Pop-art algunas de sus claves. Y, al fin (no último, como los días anunciados por Karl Kraus), la deriva urbana de Guy Débord proponía para la sociedad espectáculo la ruptura de los itinerarios convencionales de la casa al trabajo y viceversa, el principio de una experiencia nueva, de una visión nueva. Ahora ya de lleno en el paradigma dominante actual: el Lager (Agamben).
¿La retórica inundante, desbordante de una propaganda onmímoda del neocapitalismo salvaje o bárbaro (Adorno) que no reconoce fronteras de lo público y lo privado en el reality show y en la misma construcción mediática de la realidad (Watzlawick, Baudrillard), podría ser compensada por el vagabundeo por las galerías de arte, por la contemplación de otras imágenes y signos? El parcours, el recorrido en sí mismo podría ser una obra de arte. ¿Por qué no la vida misma, intentada vivir en poesía, flagrante pecado, según Kierkegaard?
La industria y la política cultural esgrimidas planetariamente, pero sobre todo en los países dependientes como “circo” sin pan para calmar a la gente, siendo más baratas que las políticas sociales (esto es evidente en la ciudad de Buenos Aires, Carman), pueden apropiarse tranquilamente de la figura del flâneur. Allí viene en cierto auxilio nuestro el psicoanálisis, como tarea del malestar en la cultura e instrumento de desmistificación, y quizás de posible resistencia.
Salvo el caso de la literatura, abundantemente tomada, y que estudiamos en otros lados, Freud tematiza escasamente el arte: en Leonardo da Vinci, en el Moisés de Miguel Angel, o en el caso del pintor Cristobal Haltzmann. Sin embargo, no puede pensarse fructíferamente su famoso olvido del nombre Signorelli sin evocar los frescos de la catedral de Orvieto: un flâneur allí hará su agosto. Por otro lado la música no le era muy afín a Freud, si bien cita por ejemplo el Don Giovanni de Mozart, entre otros.
Ernst Kris, historiador del arte y clasificador de camafeos antiguos en Viena, antes de pasarse al psicoanálisis y a la familia de Freud (se casó con la hija del médico personal de Freud), y luego a los EEUU y el psicoanálisis del Yo, inventa la noción de “regresión al servicio del yo” para explicar la creación del artista, y su buceo en lo reprimido, para diferenciarla de la regresión patológica y aún la del análisis.
Esta noción, creemos innecesaria, no suplanta la explicación del papel del arte en la cultura que hace Freud en Los dos principios del suceder psíquico: el artista logra una sublimación exitosa: su “fantasía” se convierte en producto de la realidad, aceptado socialmente, y requerido y pagado socialmente para compensar la penosa realidad social del trabajo y la subsistencia.
Por otra parte, la antipsiquiatría de Cooper, Laing, Berke y otros cree encontrar una convergencia entre arte y locura en una especie de elitismo de la revuelta.
Corrientes populistas argentinas pretenden remedar ese sesgo, ahora con connotaciones no privilegiadas sino demagógicas, sin haber comprendido el papel del sujeto humano más allá y antes de la invención de la psicopatología (Szaz), y sin una verdadera crítica del concepto y la noción de locura (Szaz, Foucault) y del concepto del arte en la cultura.
Jung, por su lado (racista larvado, seductor de pacientes –Sabina Spielrein- y psiquiatra “racionalista” o “racioracista” suizo y antipsicoanalítico hasta el fin, a pesar de su intento de apoderamiento de los emblemas del psicoanálisis y la desilusión de Freud), admirado por muchos artistas y hasta por el anarquista Herbert Read (Al diablo con la cultura), hace un recurso místico, profundamente ancestral y reaccionario al arte, si bien con bellas imágenes hindúes (no olvidemos que la svástica es la transformación de un mandala hindú, junto con el mito de lo “ario” indoeuropeo).
Algunos han propuesto una curación por el arte, o promover el arte de los “esquizofrénicos”. Preferimos mantener separadas ambas categorías: la del arte y el psicoanálisis, criticando acerbamente toda psiquiatrización como lo hizo Artaud en Van Gogh, el suicidado por la sociedad, y caminar de la mano de los artistas. El viejo Van Gogh no merece otra cosa, y espero que me lleguen sus cartas como al hermano Théo. él más bien me ayuda a descifrar el mundo y llevarlo a su real desnudo, más que yo interpretarlo a él: francamente jocoso sería, como es el caso de Gachet.
Pero no nos interesa, o quizás no podamos, hacer una teoría general del arte aquí, sino observaciones puntuales, casi tramos de un propio análisis. Figuras interesantes como Warburg (Burucúa) y otros serán de mejor recurso para una visión general, la que no compete al psicoanálisis. Como tampoco las categorías estéticas trabajadas por numerosas fuentes, en sentido amplio, en tanto condición fundamental de la existencia humana (Libros sagrados de distintas religiones, Platón, Aristóteles, Diderot, Schleiermacher, Kant, Hegel, Kierkegaard, etc., etc.).
La punta que largó Freud corre el peligro de convertirse en pasto de un discurso medicalizado y reductivo. La cultura es inabarcable, y nos abraza y nos marca a nosotros: es la condición del ser humano, cuerpo hablante (Lecman, Cuerpo y símbolo), tomado por el símbolo.
Lacan, a su vez, toma abundantemente obras de pintura, como los Embajadores de Holbein, o Las Meninas de Velázquez. Podríamos decir que sus alusiones apuntan al umbral, al marco mismo en el que se forma el fantasma, haciendo retroceder entonces la fantasía de Freud a sus condiciones de producción subjetivas, al horror prefantasmático, a lo que acecha en ese umbral, según el genial Lovecraft.
En efecto, no se puede pensar el arte en el siglo XX y XXI sin el horror, después de Auschwitz y tantas otras cosas.
El psicoanálisis allí puede salir a pasear de la mano de Agamben, de Kafka, de Semprún, de Primo Levi, de Haroldo de Campos, de tantos otros…Desde San Petersburgo a Buenos Aires, pasando por Moscú, Jerusalem, Tel Aviv, Haifa, Bruselas, Ambères, París, Rouen, Reims, Viena, Venecia, Amsterdam, Praga, Florencia, Roma, Orvieto, Londres, Madrid, Barcelona, Salvador de Bahía, Rio de Janeiro, San Pablo, Florianópolis, Petrópolis, Montevideo, Salta, Jujuy, Tucumán, Ushuaia, etc. vagamos, tratando de recuperar el estado estético para el psicoanálisis, aquél que era básico para Kierkegaard, antes del ético y el religioso. En el camino bellas y horribles imágenes nos han seducido.

  • Lacan y la mujer


El origen del mundo, de Gustave Courbet, cuadro de accidentado recorrido, encargado por un jeque turco al notable pintor realista y social Gustave Courbet, derivó de mano en mano con un panel que lo recubría y permaneció tras su adquisición por Lacan muchos años en su casa de campo de Guitrancourt. Tras su muerte, fue dado al fisco francés como parte de pago de impuesto adeudados por sus sucesores y se exhibe en el Museo del Quai d’Orsay. El escritor chileno Jorge Edwards compuso su novela homónima alrededor de su motivo.

  • Rebus
  • rebus quae geruntur, es la expresión de la que deriva rebus, y que se usa como juego de adivinanza, mal traducido a veces por jeroglífico, usado por Freud en la Traumdeutung, la Interpretación de los sueños, para dar cuenta de una formación mixta específica del sueño en su trabajo de condensación y censura: una mezcla de letras y dibujos. en este caso, en italiano, las letras se combinan con ovi y tori, para dar nuovi lettori.
  • Sueño

“Tuve un sueño en el que las torres de América estaban representadas por inmensos falos atacados en sus extremos. Después, todo lo que había de erigido y otros pequeños [edificios] desaparecían. La multitud se paralizaba, los cuerpos caían en cenizas.

En un segundo momento el presidente de los Estados Unidos y el “millonario” se encontraban solos en un espacio desértico de dunas con formas femeninas y se abrazaban aliviados. Decían, si me acuerdo bien, “al fin solos”. Tenía la extraña impresión de que estos dos hombres realizaban un deseo homosexual reprimido, desembarazados ya de toda traba y testigo.

Primero encontré ridículo mi sueño, luego pensé que en todos estos conflictos delirantes el jefe preserva siempre su cabeza, dejando creer que es su peor y único enemigo. Pensé también en todos esos otros pequeños instrumentados al servicio de una paranoia sin límites. ¿Seríamos entonces todos víctimas del surgimiento en lo real de un imposible de decir? (…)”

  • Trauma y fantasma (apuntes de lectura)

El trauma como encuentro con lo real y el fantasma su consecuencia como respuesta en lo simbólico y lo imaginario.

– El trauma en relación a la causa, el tiempo y el espacio (ver http://www.acheronta.org/La mujer como instrumento de conocimiento El papel de la mujer en los orígenes del psicoanálisis Ruy Henríquez).
– El trauma como no acceso a lo psíquico: Freud, Manuscrito de la angustia, cartas a Fliess.

– El trauma como lo más temido es lo más deseado: a) Schreckerlebnis y punto de partida del deseo, en la Interpretación de los sueños . b) Freud, caso de las Lecciones de introducción al psicoanálisis (Vorlesungen): Lección “Terapia psicoanalítica”.

– El trauma en el síntoma como horror por el goce.

– El trauma como límite. /esquema del psicoanálisis.

– Lacan: litoral y escritura. Lituraterre.

– Troumatisme. Lacan, Seminario XX, Encore.

– Teoría traumática de los sueños de Garma: al yo le resulta más difícil defenderse de los estímulos externos que de los internos (!), el yo débil del sueño. No entiende que para el yo todo es eventualmente externo, en el sentido de las tres servidumbres (también hipótesis de Meynert citada por Rodrigué, en El siglo…), y que se trata de un centro vacío de acción que busca cristalizarse como objeto de la libido y como fachada de representaciones oficiales. Banda de Moebius. Alucinación del yo.

– Intentos de reactivación de la noción de lo traumático: M.Klein el juego como elaboración de lo traumático; Garma: el sueño como elaboración de lo traumático. El viraje a la transferencia negativa y la pulsión de muerte. El contexto del siglo.

Nota nuestra al trauma diccionario Chemama: zr “Debemos darle sin embargo a los acontecimientos su lugar, por cuestiones, nuevamente, de especificidad del psicoanálisis : caeríamos sino en un psicologismo. Muchos no son elaborados ni integrados por el sujeto y hay una vigencia de lo real traumático en la repetición, y en la experiencia de situaciones límite, como la guerra, el campo de concentración, la tortura, y el mismo núcleo del deseo, en cuanto Freud dice : lo más temido es lo más deseado, o cuando se refiere a lo siniestro. Por otro lado, la relación entre trauma y escritura de la historia es tan vigente en su dificultad – entre lo que necesita escribirse pero es insoportable si se escribe, si se registra – tanto a nivel colectivo como individual (cf. Lacan, «Función y campo de la palabra…», en Escritos, cuando cita la Revolución Francesa como acontecimiento).”

– Ver Lecman, T. P., El sentido de la escritura de los casos clínicos en psicoanálisis. Tesis de doctorado 2005, inédita.

– Ver Ritvo, L. B. [Darwin’s influence on Freud, ed. Yale University Press, Londres, 1990].

– Ver Rodrigué, El siglo del psicoanálisis, p.87: «el trabajo clínico-teórico de Freud, a partir del método catártico, transformó la abreacción en transferencia, la hipnosis en asociación libre, y el hecho traumático en la encrucijada edípica».

  • – Relacionar el despertar (sueño de Maury, en Cosentino, J.C., Angustia, fobia, despertar, Ed. Eudeba, Buenos Aires, 1998) con el wstavac de Primo Levi [La Tregua(1963), ed. Muchnik, Barcelona, 1997].
  • Caput mortuum

Extraemos del sitio www.abnihilo.comcindex.htm :

Tête morte.

Expression dont se servaient les alchimistes pour désigner le résidu non liquide de leurs analyses. Le nom de caput mortuum venait de ce que, dans leur langage figuré, ils comparaient ces résidus à une tête de laquelle la distillation avait enlevé l’esprit.

Un orateur moderne a transporté ce mot dans le langage parlementaire, en l’appliquant à ce qu’on a coutume d’appeler la queue des partis, c’est-à-dire chose nulle, réduite à néant.

De même qu’on trouve entre les partis et au-dessous d’eux une espèce de caput mortuum de la société, on trouve entre les partis et au-dessus d’eux l’élite de l’humanité.

J. DROZ

M. l’abbé Mignot, frère de madame Denis et, par conséquent, neveu de M. de Voltaire, vient de publier une histoire de l’empire ottoman. Ce neveu n’est pas le premier homme du siècle après son oncle ; il est un peu épais ; l’oncle, s’étant emparé de toute la matière subtile, ne lui a laissé que le caput mortuum.

GRIMM

Correspondance littéraire

Les éclectiques n’ont rien reconstruit ; ils ont pris à la tradition du dix-huitième siècle ce qu’il ne fallait pas lui prendre, ce qui n’est jamais fécond, une forme, vrai caput mortuum que les siècles abandonnent en cessant d’être, comme la dépouille mortelle que nous confions à la terre en mourant, et ils ont délaissé l’esprit que cette forme recélait.

Pierre LEROUX

Réfutation de l’éclectisme

La classe des indigents est en France une sorte de caput mortuum que l’industrie, et surtout l’industrie manufacturière, prend à son service quand elle a besoin de bras, et qu’elle abandonne sans pitié quand elle n’en a plus besoin.

Pierre LEROUX

De la Ploutocratie

Lisez la réponse de Locke à l’évêque de Worcester ; vous y sentirez je ne sais quel ton de hauteur mal étouffée, je ne sais quelle acrimonie mal déguisée, tout à fait naturelle à l’homme qui appelait, comme vous savez, le corps épiscopal d’Angleterre le caput mortuum de la chambre des pairs.

Joseph de MAISTRE

 

HOMENAJE A OSCAR MASOTTA

(Entrevista de E. Cueto a Teodoro Lecman en www.elsigma.com)

 

-¿Qué produjo en usted, en cuanto a su formación y el desempeño de su práctica analítica, el encuentro con Masotta?

 

Fue un encuentro casual, por decirlo así. Un compañero de Facultad, por los 70, nos trajo su nombre como la última palabra en psicoanálisis en Buenos Aires, para que hagamos un grupo de estudios. Este compañero, además de profesión vendedor, pronto dejaría el “grupo” –  que se refundió varias veces, como acostumbraba Oscar, que no creía en los grupos “armados”-. Y además se recibiría como 20 años después.  Y se dedicaría a otras orientaciones, si bien ahora me pidió las clases. Y me devolvió una de mis primeras traducciones para la desaparecida editorial anarquista Proyección (!). Para un marxismo libertario, de Daniel Guérin.

En resumen, el encuentro con O.M. tiene los avatares de un carpe diem de la vida en las grandes ciudades, como el libro del exquisito Saúl Below, si bien el enorme poeta Horacio está detrás de todo eso, pidiéndole a su amada que libe el vino y no se preocupe por nada…

Por los años 70, con veintipico de años, ¿de qué nos teníamos que preocupar? Me acuerdo de Paul Nizan: que nadie diga que los 20 años son la mejor edad de la vida. Angustias, tener que vivir, la sexualidad, encontrar pareja, la política, los ideales, el intenso latinoamericanismo que a la sazón reinaba: a los 14 años yo llevaba Marcha bajo el brazo, el mejor periódico de América Latina de todos los tiempos… Y estaba El Escarabajo de oro, y la Rosa Blindada, y El Corno Emplumado, Cormorán y Delfín, etc. Corrientes era una fiesta y La Paz, el Ramos, el Foro, el Politeama… un bar a la deriva donde uno compartía con alguien un destino incierto…aparentemente, aunque el destino manda, digo, contra las versiones de los self-made man del psicoanálisis. Ni Masotta lo era ¡Todo ha sido siempre tan aburrido en Buenos Aires! Cada cipayaje, cada onda del momento (ahora Macri), cada serrucho le cambia la jeta a cada rato. Y nosotros los de ahora ya no somos los de antes. Yo creo que sí, con gran esfuerzo. Masotta tuvo que ver con la patada inicial de ese esfuerzo, y en partes a pesar de él mismo.

Masotta cuaja en y con la época. Con el Di Tella, Contorno, los bares de Florida, los Viñas, Sebrelli, etc.

Mi encuentro con Masotta, en tres años intensos de grupo de estudio sobre Freud, que es lo que esencialmente conceptualizo en mi libro, fue una poderosa marca de lectura. Made in Argentina, como Freud invoca el Made in Germany en la Verneinung, una rara marca borrante: Desilusión con marca registrada es mi próximo libro de poesía. Hay que ser poeta para sobrevivir en Buenos Aires, además de psicoanalista…¿No cierto, Moffat?

Marca borrante…Me explico…

Masotta quedó gommé, como dicen los franceses, que es borrar pero también engomar, pegar. ¿Alguien se acuerda del chicle bazooka? ¿De los happenings del Di Tella, de Sartre, de Roberto Arlt, de De la Vega…? Pegado e inconsciente quedó Oscar Abelardo Masotta. Yo tuve un profesor de latín que se llamaba Abilio Bassets…Es mi formación, el colegio de la patria, el Buenos Aires, y odio fervientemente a Miguel Cané, ese hijo de puta que promulgó la Ley de Residencia contra los extranjeros… Y todos esos claustros asfixiantes… por  Plaza de Mayo. Ahí empezamos, y después la Facultad, como siempre, fue una pesadilla argentina de carteles e incoherencias, más allá del club social filosofía y letras, como algunos la llamábamos. Y después de la gran Universidad de Risieri Frondizi, que me tocó apenas un año, después del Buenos Aires, que es parte de la Universidad.

Habiéndome iniciado con Masotta en la transmisión del psicoanálisis (después de la Facultad de Psicología, donde tuve eclecticismo y luego la enorme fractura del Onganiato, el militarismo y la decadencia…). Tuvimos que ir a la “cultura de las catacumbas” sin embargo Masotta me parecía muy “teórico”, poco clínico. Mi sorpresa al releer y elaborar este libro sobre sus clases, paradigma de los 70 y del 2009, es qué cerca está Masotta de la clínica, sobre todo con la identificación. Tanto es así que me fui como un mes del grupo y después volví, como oveja negra al extraño redil de los 300 del psicoanálisis masottiano, mucho más que siete locos, que después multiplicaron las instituciones, los centros, los sitios, de un lacaniosismo fabuloso, una laca…Como el barón de muchos hausen, de muchas casas. Vuelan…Pero también tiene que ver con el análisis profano y la necesidad que tiene la gente de trabajar: lo ví en San Petersburgo, en el Museo de los sueños de Freud (sic), vuelve la opción liberal. ¿Para qué tantos millones de muertos? Sin contar con que el rompedero de cabeza que es la Argentina nos hace a todos psicólogos de lo imposible de entender, y mal… Es una epidemia.

Entonces, la marca de Masotta, como lo digo en el libro, es la de un maestro, humilde y generoso, que invitaba a pensar, sordo, pero con mirada suave, que se atrevía a decir: eso nunca lo pensé. Que aguantaba con ginebra y agua horas y horas a tantos orates metropolitanos, y sin Fritz Lang, el director alemán de la fabulosa Metrópolis, una de cuyas mejores representaciones es del pintoresco Xul Solar…y… Masotta, apenas con su tío, al que un día nos presentó, en la cortada Barrientos…un personaje… yo no entendía nada, nunca entendí nada en el sentido de lo social: eso me permite entonces calar muy hondo, a-socialmente…La transmisión es de a uno.

Masotta fue el sello para el tránsito definitivo del análisis médico al profano, bajo la vía de Lacan: la ley Onganía prohibía su práctica al que no fuera médico y la APA no admitía no médicos para la carrera de analistas, si bien se ejercía igual, en baires, la desopilante si no fuera tan triste: no se ven caras sonrientes, como en Brasil. En 1984, fundamenté científicamente el anteproyecto de Ley que derogó la famosa Ley Onganía, con Osvaldo Devries, de la APBA. Sobre nosotros pesaba la sombra de Beatriz Perosio, desaparecida por el Proceso. Ya casi no se habla de eso. La Psicología es como Alicia en el País de las Maravillas…Que le corten la cabeza. Pero sobre todo el gato de alicia se empieza a esfumar no por el cuerpo, si no por la sonrisa. Queda una cara de culo con sabor a barrio norte y no sé qué desquicio desopilante…Ahora es piercing, no Peirce (lógico eminente, único de los yanquis, en Pennsilvania, no, ¿cómo es? stone no sé cuánto, villa roca de los picapiedra, pero acá tuvimos nuestro genocida Roca…).

Masotta nos habilitó a los que no quisimos ser los psicohigienistas de Bleger y su caterva (un multikiosco de traidor: al interior de donde provenía, al partido comunista, al psicoanálsis con el conductismo, a sus discípulos de plataforma quedándose en la APA; etc). Ellos a mí no me daban un modelo de nada. Ni para escuchar a los Luthiers o hacer psicocine o psiquismo fetal o comunicación en cómodas cuotas. O psicosomática médica. O ser señora de…o  analizarlo a Marlon Brando con Martha Berlín. Menos mal que Rodrigué no se chupó la frutilla (me refiero a su polémica de la frutilla del psicópata con Oscar) y murió contento en Bahía. A la vejez volvió a ser freudiano. Cosas del siglo y del sigilo del enano. Lo mismo que el impulso a la escritura, el corte de la transmisión, el corte institucional argentino, de eso hablo en mi trabajosa tesis de doctorado. Me metieron palos en la rueda por 10 años en Psicología, pero la gané igual, con las mejores notas…

Oscar leía como un animal, abría aguas, hacía una transferencia de lectura y creatividad y autoanálisis, no como eso que llaman transferencia de trabajo (no te mandan nada y vos trabajás para ellos) y es transferencia de snobismo: sine nobilitate. Y slogan mathémico y puaj… Lacan invirtió el sintagma de Freud: era el trabajo de la transferencia.  En París es lindo, yo lo sé. Estuve cinco veces. Luxembourg es divino. Como Palermo Chico, por ahí cerca vivía el yerno. El mismo Lacan dijo que O. M. era demasiado autobiográfico.  Faltaba que dijera ¡qué asco Flores, donde a las chicas se les caen las tetas del corpiño! (Girondo)…

A mí me interesa y me marcó Freud por Masotta. Después hice mi lectura, con francés, alemán, etc., y otros mediadores e instituciones varias incluidos, ninguno de su talento y fuerza, ni por las tapas…Lacan es una desdicha para nosotros, más allá del placentero Freud, me lo ha dicho gente que quiere estudiar en grupos… a recursar a contrapelo y adivinando todas las fuentes que escatimaba. Lakanal fue el que inventó el derecho de autor: está en un diario que tengo del interior (!) que me trajo mi pobre ex mujer, sufrida y trabajadora…El pathos mortal de argentina, Freud habla de aburrimiento mortal a Silberstein…Los trabajos y los días y cosmogonía (Hesíodo), como en la patagonia, donde hay pathos y agonía. Dos anagramas: argentina: tina negra, mío; y argentino: ignorante, que ví en un graffiti monumental en el Palais de Glace, en Recoleta…Obviamente yo soy el judío errante…Tengo en una vieja percha de sastrería el apellido de un famoso analista teorizador de la psicopatía, de no creer.  Y Masotta también es una empresa de transportes…no sé si tiene algo que ver…

Después me formé de muchas maneras, pero me quedó la marca. ¿Dumézil?

La práctica es otra cosa. Es penar con el lazo social para poder trabajar lo imposible, lo peor de uno mismo que a nadie le gusta enfrentar. De eso Masotta no me enseñó nada. Él sabía manejarlo a su manera y dejarse traicionar después de fundar imperios por todos lados. Y con brotes y Fontana y Carpinacci, sus analistas, creo yo que lo ayudaron a patinar: uno lo hizo beber de la fontana con el LSD, el otro con su pálida filosofía cristianucci…por carpintero, padre de jesús, carpinacci, quiero decir.

Me refiero a las condiciones de la práctica: derivación, prestigio, circulación, adaptacionismo. Y cómo hay que descular finamente el contexto, lo social, la familia, lo real social al estilo de Tarde, para recién después poder analizar, con pinzas de todas las medidas y a veces con los dedos o ultramicrótomos…es una cirugía del demonio…Juntarse, una vaga síntesis en los recreos…

Una ética del psicoanálsis nunca puede ser popular, lo dijo Freud. Me interesa el sufrimiento del ser humano y contra eso trabajo, del lado de Eros, mientras espero que Thanatos haga mi camino y me fulmine: no se lo banca nadie. Salvo con un poco de creatividad. Creo que O.M tuvo que lacanizarse para poder soportarlo. Cuando estaba en el vel Freud/Lacan, era maravilloso. Después vino el cáncer. Pero el goce y el dolor de existir son Tyché o Tukhe, según mi ex maestro de griego Pinkler. Se crea desde el dolor, no de la alegría, pese al nombre de Freud, quizás sí para la alegría, si viniera…

 

-En su presentación a modo de curriculum, aparece en primer término: “discípulo de Masotta”, ¿Qué significa nombrarse de este modo y qué implicancias ha tenido para usted?

 

Con nombrarme así reivindico la enorme honestidad de un pensamiento como el de Masotta, que no tenía careta profesional que defender, ni de analista: él vendía su saber: el autodidacta, el autoanálisis “controlado”, Selbstanalyse, el análisis profano, la cultura inmensa. Kulturtrager, dice Freud, debe ser el analista: soportador de cultura y de lo insoportable de la transferencia, de la existencia. Cuando uno está contento, mejor no analizarse, según maître Lacan.

Reivindico una filiación profana, política y cultural, a Sartre, una maravilla, pero con Camus –lean La Peste, actualísima-…

Reivindico a Lacan, sustrayéndole su psiquiatrismo de dandy avaro, y su snobismo y sus mathesis rocambolescas así como su deseo de ser leído por 300 años (no es a Joyce al que se refería) y dejarle todo a sus herederos: el mismo error que Freud. Humano, demasiado humano. Somos todos de carne y hueso, muchos llamados analistas hacen patafísica, en el peor de los sentidos, en el de Ubú, no en el de Jarry…Insisto, se ríen del sufrimiento ajeno (el propio lo expulsan, como dice Schopenhauer, que no es cerveza): es el protofascismo argentino. La culpa la tienen los bolivianos y los chinos…Y las paraguayas son todas putas…Claro, si les mataron todos los hombres en la guerra del Chaco…

Con Masotta reivindico la alternativa, el marxismo y el horror del siglo XX, el peor de la humanidad, no me cabe duda: ¿o la bomba atómica es lechuguita y los genocidios, el homo sacer y el androide, los campos y este inaguantable transexual de mercado que es el sujeto actual o la mina fetiche implantada? Hasta Lévi Strauss dice que ya no es su época. El XXI te lleva hasta Liniers, te saquean en el supermercado, te dejan en bolas en la hiperinflación, después te dan una tarjeta de mierda…paro…

Me han mirado siempre como un bicho raro. Tengo todos los títulos académicos, a diferencia de O.M. Por eso él era más maestro, como Firpo, el uruguayo: la mosca es un incesto. Hay después los mediocres y los chupamedias del psicoanálisis. Parte de una de esas maffias, aliada al radicalismo oportunista y heredero de la dictadura, me echó de la UBA. Por no ceder. Fui lacaniano, anarquista y ético: no cedí en mi deseo. Aunque tuve mis pequeñas agachadas y confusiones. Aparte me hicieron el perfecto trabajo de acoso (vean a la Irigoyen Marie France, ¡qué casualidad!). Me costó demasiado caro, pero no me arrepiento, puteo, puteo, como Masotta a los que le robaron la Escuela Freudiana de Bs AS, que ahora ponen cara de nada y hasta lo elogian… En el exterior siempre me reconocen: Francia, Brasil, Rusia, Rumania, hasta Turquía, Uruguay, si bien se parece un poco a nosotros, más canarios…

-En el Diccionario de Psicoanálisis de Elisabeth Roudinesco y Michel Plon podemos leer: “Agradecemos a Teodoro Lecman, quien durante un año realizó numerosas investigaciones bibliográficas sobre la historia del psicoanálisis en la Argentina, y además averiguaciones en el terreno.” Respecto de Oscar Masotta y el movimiento que se genero en torno a él, ¿sus investigaciones lo llevaron a encontrar discrepancias con las versiones más frecuentes? De ser así, ¿cuáles fueron las más significativas? 

 

Sobre Masotta no hubo hagiografía, como dice Roudinesco, historia de santos. No hay San Masotta, como San Cayetano… Germán García hizo algo, pero ahora reniega de él, lo trata de melancólico, a pesar de que le dio todo (!). Otras versiones, tímidas, apenas firuletean con su figura. El firulete puede ser muy lindo, es un arte, como en los paragolpes de los camiones: Masotta y Lacan cuando se pintan es para ir a la guerra…¿mundial? ¿Y quién gana? El psicoanálisis es un movimiento muy complejo en la cultura, una Ursache, ya lo escribí en elsigma…

Maud Mannoni, una ricachona, criada en las colonias y heredera de un instituto del padre, más allá de su mérito como psicoanalista y teórica y antipsiquiátrica, en su libro “La teoría como ficción” tiene el tupé de llamarlo a O.M: una especie de gurú. ¡Él que los recibió cómo duqes a los Mannoni en las Jornadas  Sigmund Freud en baires en el teatro San Martín! Pero ellos prefirieron el leclairismo de la APA: ahí había dinero y poder.

Lo mismo Roudinesco cuando vino acá la última vez, se alió con lo peor, hasta Vezetti se lo dijo. Pero ella quería público y poder, al revés que Wright Mills: Poder, política y pueblo. Son intereses. ¿Quién no los tiene, pero hay que tener un poco de consecuencia, lean sexo y traición en roberto arlt de o.m., sin la city…

En resumen, la versión de los países centrales europeos siempre denigra a las colonias, a pesar de haber centrifugado al exilio a los analistas, y a los emigrantes, con sus inconcebibles genocidios apocalípticos y sistemáticos, los mayores de la humanidad, las grandes guerras, etc- . El otro día una maestranda en psicoanálisis (debo recordar que creé con 3 profesores la única Maestría en Psicoanálisis de la UBA, muy por encima de mis obligaciones estatutarias, y mi proposición de investigación fue la que salió en la cartilla. Y un seminario. Después me echaron, también de ahí), esa maestranda, mexicana, y adherente ahora de la Eol, lo que el viento se llevó, no sabía quién era Camus. Otra estudiante, muy madura y formada, el otro día me dijo que no conocía a André Gide…Habrá que hablar entonces de Tinelli, o de Gucci, o de la última vedette…

 

Lo mismo con Masotta. Ya nadie lo conoce. Por eso mis notas, conceptos y esquemas de clase, todo un acontecimiento en la cultura, por el que pasaron más de 300 personas, creo. Leer Masotta por Lecman, antes que el tiempo nos devore.

A 30 años de su muerte, Masotta sigue siendo fundamental, piedra de toque del psicoanálisis, como me llamaba un analizante brillante truchador de muebles antiguos pero cultísimo…hace muchos años.

 

-En su texto “Filiación, transmisión, uno a uno entre los analistas” publicado en www.elsigma.com, habla de las luchas, fracturas, rechazos, desherencias y renegaciones de herencias que se producen en las corrientes y escuelas psicoanalíticas, ¿Cuáles son las que en torno a Masotta le han tocado presenciar?

 

Puff, son innumerables: primero le sacaron la escuela, la EFBA; después se olvidaron que él introdujo a Lacan en Argentina; después se olvidaron de Sartre, de Roberto Arlt, del marxismo, que son su antecedente imborrable…chéeé, no seas psicobolche, qué patético. Se aggiornaron…Es el “se” de Heidegger, puaj, ese nazi, como Jung…Después se fueron a Callao, cerca de la Satragno  o a un bello petit hotel. O cerca del Güemes, ya caído. O forrean. Algunos, como Diana Rabinovich, un personaje especialmente siniestro, (pero no menos que la Slapak, siniestra completa vitalicia y sus “profesores”), primero se aliaron con Francia (no voy a nombrar al poderoso), luego se desaliaron, otros que no estaban aliados al principio, después se aliaron, como GLG, etc…Se olvidaron de que Masotta creó el campo lacaniano aquí y en España, se olvidaron los que están del otro lado del Pirineo, porque como decía el exquisito Blas de Otero: la fina Francia/la brutal España (o Argielandia)/ a contrapirineo…

Pirineo me hace acordar del Pireo: como se olvidaron de Ramón Alcalde, maestro de griego, o de Sciarreta, que murió solo y pobre, o de tantos. Tantos…Silvio Frondizi, hermano del otro, innombrable, y que fundó Praxis y fue ametrallado en la 9 de julio…

Luego del robo inicial, en torno a Masotta no hay luchas. Porque él se va amenazado por la triple A. Sólo se dan infinitas escuelas, centros, asociaciones de lacaniosos, no quiero decir lacanianos, y sobre todo gente que se caga en el sufrimiento ajeno a cinco minutos la hora, en nombre del significante, del acto, del fantasma o del nuevo slogan de turno. Hay que ver los cuadros de Ensor sobre el carnaval humano en el Museo de Bellas Artes de Ambères…Todo bien.

 

-Masotta tendía a circular por fuera de los espacios “oficiales” y la legalización que ofrecen los títulos, por ejemplo no terminó la carrera de filosofía ni obtuvo ningún título de grado. ¿Por qué entonces, fundar y sostener una institución que a su vez tuviera como referencia y fuera reconocida por la Escuela Freudiana de Paris?

 

Oscar siempre fundaba, era un maestro, un disparador. Después se iba, creo que no podía sostener tanta careta o tanta responsabilidad: para lo primero le hacía falta ginebra, para lo segundo, ser un líder burgués. Nada de eso. Pero abrió el campo de Lacan. Yo creo que él creía que era como fundar el Di Tella, pero no sabía que había tantos grumetes a lo Conrad o lo Salgari… Lacan dijo que era demasiado autobiográfico y Miller irrumpió un día con Chamorro muchos años después, en el Círculo Italiano, para ver quién era ese Masotta. En Barcelona Masotta  tuvo que fundar bajo el título de Biblioteca, los europeos son muy severos con el reconocimiento académico. A mí me bancan porque tengo todos los títulos. Pero nada más: andá a conseguir laburo de lavaplatos. Después todo es poder a poder. Salvo que seas un careta máximo, como Bianciotti. O un reflejo de la eternidad, como Borges… Aún Saer, brillante, era un mentiroso. Y bueno, para ser amigo de la Sarlo…

A Oscar le faltaba la dimensión de la práctica clínica, si bien sus clases son fundamentales para la clínica, soberbias. Pero, dentro del lazo social, la clínica te da ese agarre de parroquia, esa garra para pelear con los lobos o los leones, como le dice Freud a Groddeck. Y al final, si te agarrás a tu sillón, sabés que el psicoanálisis está allí, en tu propio dificilísimo e interminable análisis, incurables los analistas, como decía Almafuerte en su Soneto Medicinal, cinco segundos antes de la muerte, no cinco minutos…Y a veces luchás contra la marea del tiempo, como en la splendid isolation de Freud. Oscar siguió y adelantó la ola de su tiempo. Se lo llevó el maremoto, el tsunami de la mediocridad. No era un patron chef de service como Lacan. Libertino, un poco. Creyó en el reconocimiento filosófico. La sociedad psicoanalítica es una sociedad de hienas, como la humana. De la barbarie de horda nunca salió.  Como la Iena de Hegel, del amo y el esclavo. Ahí vino la Razón, las Luces, y luego la Desilusión en la que vivimos. Freud terminó hablando con su perro: está en su Diario, Kurzeste Kronik. Y asqueado…Pero siempre se apuesta por algo, se descubre algo, por ilusión, per amore, por perseverancia.

Masotta persevera, más que Lacan en algunos puntos…Como la identificación…Las escuelas lacanianas siempre tuvieron problemas con el nombre.

Pero Massota no estaba hecho para amo, sino para maestro, por suerte en castellano no se dice igual, aunque acá los asesinan en la Patagonia. Fuentealba…

Hay que gritar ¡Fuenteovejuna!

-Dentro de los conceptos que se trabajaron en los seminarios de Masotta a los que usted asistió durante el período 1972-74 se encuentra el de interpretación anagógica, ¿a qué se refiere y cuál es su importancia en la clínica psicoanalítica?

Es un concepto de Silberer, un marginal del psicoanálisis, deportista como su padre, iniciador de los viajes en globo, y suicida… que creo es fundamental para entender el doble y la psicosis, con el fenómeno funcional, que Freud tomó como complemento a su teoría de los sueños. En cuanto a la interpretación anagógica, tiende a una interpretación culta y hacia arriba o hacia el futuro, si no recuerdo mal. En resumen creo que es similar a un libro de un tal Lorenzer (?) que dice más o menos que en psicoanálisis el símbolo va a lo más bajo y lo más alto. Freud dice lo mismo: la virtud y el vicio pueden venir del mismo lado. O hacer del vicio virtud…

-En Freud X Masotta, libro de su autoría aún no publicado dice en el postfacio: “Cuádruple valor el de estas notas sobre las clases de Oscar Masotta: personal, arqueológico, histórico y de transmisión, sobre una huella que no es transcripción ni taquigrafía.” ¿De qué manera se pone de manifiesto el valor de esas notas en cada una de estas categorías?

Arqueológico, porque en el sentido de Foucault está la periferia de un saber del que va a surgir la episteme, y a veces prefiero dejar las notas casi tal cual, para la investigación y la lectura y la creación de cada uno; histórico por todo el contexto cultural de los años 70, riquísimo, y por el pasaje Sartre-Freud-Lacan vía estructuralismo, algo que ahora me da risa; de transmisión, total: es Freud elevado a la potencia Masotta, más que por.

Histórico, porque trae todo el contexto de los 70, todavía vigente.

De transmisión, fundamental, porque es una lectura exquisita de Freud y muestra los problemas de la transición o el vel Freud-Lacan. Hay que leer el prólogo y el postfacio para entender esos conceptos, donde Masotta y yo nos fundimos en lo que incorporé de él, mal o bien…

Me olvidaba de lo personal. Mejor olvidarse, para mí es el sentido de este acto. Cosas mías. Para los otros será un tesoro personal si saben apreciarlo, aprovecharlo y quererlo…Será como un barco hundido con un tesoro que se reflota: se necesita con qué, y expertos en buceo y aparejos apropiados. Pero todo llega aunque el cuerpo no aguante 100 años, como sí pudo el juez y escritor Filloy, el de Opploop, Estafen…No Fillol…

Ese libro es un esfuerzo enorme, múltiple, de recreación a través de los años, ya son más de 35, sin parar de leer, analizar y pensar, y el de Andrea Citón entre otros, y de dos sellos: Milena Caserola, por una nena que golpeaba la cacerola, una editorial alternativa de Matías Reck (me gusta desde que Amorrortu me tergiversó en la segunda edición del Diccionario de Chemama que traje, traduje,elaboré, recrée, etc., y se murió penosamente el cultísimo amigo Etcheverry, el del esfuerzo descomunal del Freud verde, un semejante, un hermano: un abrazo, pronto estaremos allí) y www.leerypsicoanalizar, mi sitio de cultura y psicoanálisis, muy serio…

-También, en el texto de referencia plantea que el programa de Masotta no seguía el índice de Miller de los Escritos, como algunos seguidores han declarado, ¿Cuál es su lectura de este hecho y en que radica la importancia de destacar esta diferencia?

El índice de Miller atomiza, como cualquier índice analítico, pero además está llevado por un afán logicista que destruye la teoría psicoanalítica convirtiéndola a lo sumo en una progresión guiada por un periodizador: 1,2,3,4.  Los programas de Masotta sobre Freud son una invitación extraordinaria a la lectura, que es personal, sintomática, transferencial, sistemática, como escribí hace muchos años, en los grandes surcos de la cultura. Marcan además un vel, una transición entre Freud y Lacan que no tiene solución, es como la bolsa o la vida, sobre todo porque Lacan era muy avaro. No Freud. Y Masotta articula y marca diferencias, y abre a pensar exquisitamente, otra vez Freud a Groddeck…Imagínense una cura en las fastuosas clínicas europeas, las hidroterapias, Marienbad, Budapest, a pocos kilómetros de Viena…Masotta es una cura de lujo para un médico de mutual y un psicólogo de in-dependencia, o para un filósofo o un autodidacta loco dando vueltas por Corrientes. Hasta los ingenieros y topólogos se asomaron…Son programas, no índices, “convichis”, convites maravillosos, como dicen los brasileños. Una invitación a la danza de los vampiros del psicoanálisis, chapeau! Masotta era como el inquilino de Polanski: lo echaban de todos los departamentos por sus grupos, hasta que llegó a Acta…Y de ahí saltó a Londres y Barcelona.

Retomo, los programas de O.M. se significan durante 35 años y más. Él mismo dice que dentro de 20 años lo van a entender. Es un après coup antes de tocar el arpa, con el sexo acuciando y el hambre haciendo estragos, condición humana. No hay otra. Lo demás es sociopatía de public relations, recursos humanos o savoir faire…A cada cual lo suyo…Nadie obliga a ser psicoanalista ni a analizarse…Sólo uno…el otro ya está de yapa…

-La intervención de Masotta no se circunscribe únicamente al ámbito del psicoanálisis, también podemos encontrar sus reverberancias en otros campos de la cultura de la década del ’60 en Buenos Aires, algunos de esos ámbitos son el Intituto Di Tella o la revista Contorno. ¿Desde sus recuerdos y lecturas que destacaría del paso de Masotta por estos espacios?

Esto lo pueden destacar mejor los especialistas. Burucúa, un excelente historiador de arte, va a estar en el panel de presentación y podrá decir algo desde el arte. De la revista Contorno tenemos al insigne David Viñas, ya muy viejito, su hermano Ismael, creador de un movimiento de izquierda nacional, en Miami (!); de Sebrelli prefiero no hablar, Correas se denuncia solo en Operación Masotta. En cuanto a Noé Jitrik, que fue mi jurado de doctorado interdisciplinario, creo que se olvidó de Contorno y todo eso. Le mostré sus poemas Feriados y dijo: “¿eso escribí?”. Él tiene su lugar, ya sin contorno.

He leido los estudios sobre pop art, historieta, happenig, conciencia y estructura, etc.. De todo eso lo que más me gusta es Sartre, no la semiología, una moda por suerte pasada. A Oscar le quedaba el look de la Galería del Este, casi diría de los mocasines de Guido, una displicencia en el jopo, la ginebra, el pucho, la sordera, un aire de muchachote medio Dépardieu. Protestaba porque en un seminario no le había dado en seguida el whisky un personaje pantagruélico ya desaparecido, ex profesor de la UBA. Era como un Oesterheald (extraordinario historietista desaparecido por el Proceso Militar) del psicoanálisis. Su perro y su tocadiscos se lo llevó un amigo que le presenté, y todavía gira en disco rayado. Su alma no. A mí me queda su alma de maestro. Eso se ama. Con diferencia (nunca estuve cerca de él y su barra)…No con estupidez.

 

¿Cuál es el resto que a modo de causa persiste, y qué se ha perdido de la figura de Oscar Masotta?

 

El pensamiento crítico, la lectura, la investigación, una didáctica del autós, del “sí mismo” profana, el autoanálisis es fundamental, está en la propuesta de Lacan (hay dos, una es francamente antisemita, la borraron, es curioso…) y en el autorizarse por uno-él mismo, par lui-même, no por sí mismo, una ética muy difícil y del Malestar en la cultura. Se ha perdido a Masotta y como digo en el libro, a los creadores no los superamos ni los seguimos, lamentamos su falta y desde ella trabajamos, generando nuestro propio camino. El mejor discípulo no es un seguidor ni un repetidor sino el que genera su propia chispa: de un polvo venimos y a otro vamos. Si nos parecemos a veces es ilusión de los parientes. Con el tiempo nos vamos perfilando, aunque el horror al acto y al pensamiento persiste, porque nos obligan, todo el tiempo y nos apuran a un destino inevitable…

Se ha perdido la interrogación a la cultura, la política, la interrogación al arte, la creación, la humildad, la enorme capacidad de lectura. Y leer a Freud a fondo, hasta las tripas, y vomitarlo a su manera, incluso con síntomas: Masotta hablaba de los suyos: la Rosetta, Rosita y de ahí a la piedra de Champollion, como Freud con el magnífico Signorelli: lo ví, a una hora de Roma, una maravilla, aunque las reproducciones son mejores (!). Masotta les enseñó a las bestias de la polis a pastar en un campo apropiado…El psicoanálisis no es una tarea para cualquiera, es una función muy difícil en la cultura, sin magia ni religión, y más allá de la ciencia, pese a Freud, por una ética de la sexualidad, del trabajo creativo, no de la merda, y de la mortalidad que confluya a rescatarnos del sacrificio total que tan bien describe Agamben, o Primo Lévi, o Huxley, o Orwell, o Kafka, o Arlt… a veces Sacomanno, qué sé yo, y que es el desafío de nuestro tiempo, antes de que el avión se caiga con la bomba atómica (ya lo hizo) o la peste nos idiotice. A cada cual su camino, y su análisis, pero con todos, o nada…El androide…Fukuyama tiene razón, la derecha sabe, por eso domina el mundo. Lacan era conservador. Freud liberal de viejo cuño (cartas a Arnold Zweig)… Masotta murió en 1979 (!), hacia la mitad decadente del Proceso Militar, en Barcelona…Aquí nos retorcían las bolas, o nos quemaban las tetas y nos tiraban en barriles de cemento al Río de la Plata…¿qué transmisión?…: fue cortada violentamente.